Quien pide sabe en qué va. El equipo sabe qué le toca, con qué plazo y de quién depende. Cada ticket avanza por etapas, con su responsable y su autorización.
Pantallas del producto con datos de demostración.
La compra se pide por correo, la autorización se pide por otro y la cotización llega en un tercero. Nadie tiene el hilo completo.
Se sabe que un pedido se demoró, pero no en qué etapa se quedó ni cuántos días lleva ahí. Sin eso no hay nada que mejorar.
Si la persona que llevaba el pedido no está, el pedido se detiene. No hay bandeja común ni responsable visible.
Cada uno tiene ocho etapas y la última cierra el ticket. Comparten la autorización, la cotización y la aprobación de jefatura; después cada flujo sigue su camino.
La bandeja abre con lo accionable: sin asignar, asignados a mí, esperando autorización, por vencer, vencidos y con comentarios nuevos. Cada número filtra la lista.
Una columna por etapa, con cuántos tickets hay, el plazo que permite esa etapa y cuántos están fuera de plazo. Se avanza arrastrando, con confirmación.
No es un plazo total: cada etapa tiene el suyo y el ticket muestra los días usados de los permitidos. Vencido, por vencer y a tiempo, con su color.
El solicitante entra, pide una compra o una solicitud y después ve en qué etapa va, quién la tiene y qué falta. Sin correos de seguimiento.
La configuración es del cliente: ámbito, especialidad, modalidad, prioridad, proveedores y los tiempos de cada etapa. La estructura organizacional se arma como un árbol de gerencia, departamento y área, con su responsable y su autorizador.
Te mostramos el producto con tus etapas, tus plazos y tu estructura. Treinta minutos, sin datos genéricos.